“La mayor parte de mis libros, aunque son de fantasía, comparten el tema del dolor y de cómo superarlo"

27 Noviembre, 2014

A los 11 años de edad Jaime Herrera D’ Arcangeli comenzó una búsqueda que lo ha llevado por múltiples caminos creativos. Hoy, a sus 44, continúa buscando, convencido, por la experiencia, de que las cosas no resultan a la primera -salvo excepciones-, requieren trabajo constante, mucho sacrificio y dar la batalla una, dos y más veces.

El 06 de diciembre, en la Feria Infantil y Juvenil de Providencia, será presentado su libro “El jardín encantado”, primero que edita con Edebé Chile, segundo que publica con una editorial -“Fantasmas de mediodía” el primero, editado con MN- y que se suman a sus tres libros autoeditados, dos de ellos publicados en la web.

Una obra de teatro, un guión para una película, un proyecto de fondo concursable, una producción, un libro, un piloto para una serie que podría llegar a canales latinos y de Estados Unidos; es lo que forma parte del amplio abanico de tareas y desafíos en los que está abocado Jaime, emanados, en parte, del flujo de proyectos de The Magic Factory Producciones, empresa que lidera junto al director de animación Rubén Miranda.

Además de su licenciatura en Comunicación Social y del título de Periodista por la Universidad Austral, ha realizado diferentes especializaciones con la idea de adquirir las herramientas que le permitan abordar los diferentes tipos de proyectos y procesos creativos. Tiene a su haber un Diplomado en Dramaturgia Creativa y Guion en la Universidad Alberto Hurtado, Estudios de Producción de Cine y TV en Cuba y ahora cursa un Diplomado en Producción Ejecutiva Audiovisual en la Pontifica Universidad Católica de Chile.

Convencido de ser depositario generacional de la palabra y de la imagen, gracias a un abuelo paterno eximio narrador de historias, y a un abuelo materno pintor de los frescos de la catedral metropolitana, Jaime reconoce además un hecho gestacional de su búsqueda: con sólo 11 años participa en el concurso “Cuentos de mi país, voces del desierto”. No le fue bien, pero logró una valiosa constatación: se dio cuenta de que, si bien, poseía una habilidad para describir, tenía falencias en la generación de los diálogos. Decidió, entonces, a tan temprana edad, buscar un género que le ayudase a mejorar en dicho aspecto.

Todos los días, luego de llegar del colegio y hacer sus tareas, dedicaba horas delante de la máquina de escribir para elaborar guiones de teleseries. Además de su imaginación de niño, se inspiraba en las producciones brasileras de la época. Aunque lo común a esa edad era correr detrás de una pelota, brincar charcos o subir árboles, Jaime dedicada su tiempo a echar a volar la imaginación escribiendo. El hecho de tenerlo en casa daba a su padre cierta tranquilidad, sobre todo luego de la temprana muerte de su madre.

Acumuló gran cantidad de escritos, algunos de los cuales aún conserva. A los 16 años llevó su primer guión a Canal 13. Aunque no le fue bien, lo animaron a seguir trabajando porque reconocieron sus habilidades. Habiendo abrazado el deseo de ser guionista, estudió Periodismo como un camino hacia ese objetivo. Más tarde sería contratado por el área dramática de este mismo canal para realizar dicha tarea, labor que desempeñó hasta que fue cerrada.

Tras haber autoeditado y publicado en Amazon tres libros -“Los microbots”, “Un mundo infinito” y “El misterio de los calcetines huachos”- le llega una oportunidad para publicar con una editorial. Trabajando para “El Cometa”, revista infantil que dirige -ganadora del Fondo del Libro- tuvo la posibilidad de entrevistar a Héctor Hidalgo, escritor oriundo de San Fernando, autor de varias series de libros y publicaciones en poesía infantil, a quien mostró el manuscrito de “Fantasmas de mediodía”. Hidalgo llevó el texto a MN, editorial que apostó por la publicación. Con ello, pasó de ser autor autoeditado a editado. Ahora el texto forma parte del Catálogo 2015 de Edebé gracias a la alianza entre ambas editoriales celebrada este año (Leer Nota Aquí).

Uno de los dividendos de su búsqueda incesante es la experticia adquirida para la postulación a fondos concursables. Tiene a su haber siete Corfos, además de los fondos del libro y Fondart. Ha podido vivir de la actividad creadora, siguiendo el riguroso camino para conseguir el respaldo, sin embargo, confiesa que aún no ha podido ver el sueño cumplido de sus obras concretadas en la fase de producción. Es lo que lo motivó a iniciar los estudios de producción y a abrir su empresa.

¿Qué hacer para escribir bien? La imaginación y la experiencia de la vida, son los elementos que Jaime reconoce como esenciales para la creación. Cree, además, que no es posible depender sólo de uno: “Cuando escribes una novela, un guión, lo que sea, siempre hay algo de ti ahí, no todo es imaginación. Partes de algo real”.

Para ejemplificar la combinación de este estos ingredientes esenciales, cuenta el proceso que vivió con “Fantasmas de medio día”: “Son relatos de fantasmas para niños… partió de la noticia de un chico que había recibido un trasplante y que murió. Lo encontré muy triste. El niño esperó, recibió el trasplante, pero el cuerpo lo rechazó. Eso me dio la idea de escribir un cuento de un niño que necesita un corazón y otro niño fantasma, que está en estado de coma, que le lega el suyo. Ahí surgió la idea de hacer historias de fantasmas en un sólo volumen… son relatos que niños cuentan arriba de un peral, al medio día, los domingos. Cada relato es una historia del libro. Todo parte de una base real, todo viene de algún lado, generalmente de la vida, aunque sea fantasía”.

Otra condición del trabajo creativo para Jaime es la sensibilidad y consonancia de los temas con la propia vida. “Cuando escribes algo que te gusta, lo más probable es que encuentres a alguien que también le va a gustar”. Se puede escribir algo con lo cual no hay afinidad –señala-, pero el problema es que queda en evidencia. “Se nota cuando escribes algo de lo cual no tienes idea y que no te interesa, por eso hay tanto libro aburrido...”.

Estudiando producción de cine y televisión en Cuba, se ve enfrentado al desafío de crear una historia a partir de una foto o un recuerdo. Viene a su mente un momento imborrable de su infancia: “En un paseo de curso mi mamá me dio una sorpresa. No sé cómo, pero se encargó de que la encontrara tendida entre flores. Eso me gustó mucho. Esa imagen, de ella en las flores, es la que dio origen al libro “El jardín encantado”. (Más información del libro Aquí).

¿Qué viene ahora? Pareciera que, para Jaime, lo mejor de todo es que esta pregunta no tiene respuesta. “Nunca sé lo que voy a crear”. En 2013, su gran trabajo fue una obra de teatro llamada “El viaje”, basada en las últimas horas de vida de una escritora neozelandesa que murió de sífilis a comienzos del siglo XX.

Junto con el guion para una serie de tv que podría emitirse en Estados Unidos, otro de los proyectos que lo rondan es escribir un libro de niños que padecen cáncer, pero que no los muestre como víctimas, sino como protagonistas que luchan junto a sus familias. “Un libro que nos enseñe la manera de superar el dolor. Un tema recurrente dentro de mis obras”, admite finalmente.

Fuente: Edebé Noticias

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