María Pía Silva: Responder a las necesidades y desafíos literarios de hoy

01 Abril, 2014

En el desarrollo del ejercicio docente, al interactuar y conocer la realidad de los niños, María Pía Silva concibió la idea de escribir un libro que contara una historia que identificara las necesidades y gustos del mundo infantil actual.

Al dedicar parte importante de su labor como profesora a conocer y evaluar la literatura infantil y a buscar estrategias para acercarla a los niños, consideró que los temas propuestos y los intereses muchas veces se distanciaban. “Me di cuenta que en algunos casos las editoriales publicaban más pensando en ellos que en los niños… si bien es cierto los libros eran bonitos estéticamente, no era de su gusto masivo”.

Este análisis tiene una data de cerca de 12 años, cuando trabajaba en aula con niños de enseñanza básica de su colegio “Francisco Miranda” de Peñalolén. “Ahí me dije: tengo toda la oportunidad de saber lo que les gusta a los niños, de convivir con ellos porque estoy en aula, eso me da la posibilidad de escribir”.

Pero pasarían algunos años y con ellos otras consideraciones y experiencias para pasar desde la crítica a la contribución, para aventurarse a crear una primera historia que presentó en un concurso literario.

Queriendo desarrollar la capacidad creativa en los niños, comenzaba las clases inventando historias, narrando cuentos. Este tipo de iniciativas le reportaba un efecto tremendamente positivo: los niños lograban alto interés por las historias, y en definitiva, por los libros y la lectura. “Recuerdo que me llegaban libros para evaluar de diferentes editoriales que dejaban en mi escritorio. Los niños iban como si fueran bolsas de dulces, tocaban sus páginas, veían las ilustraciones, trataban de descubrir si era algún ilustrador que conocían”.

Su capacidad creativa se vio significativamente estimulada cuando comienza a trabajar con niños con necesidades educativas especiales que se incorporaron a su colegio como parte del proyecto de integración. Se prepara para esta experiencia convirtiéndose en guía Montessori, método que se origina para responder a las necesidades de este tipo de niños. Trabajando con ellos, algunos con Síndrome de Asperger y otros con Síndrome de Down, se vio inmersa en un mundo de magia y fantasía, propio de ellos, donde las historias fluían y fluían.

“Sentí que era un regalo en mi vida profesional tener esos niños, porque además son muy especiales. A veces viven en un mundo paralelo. Tenía uno que veía extraterrestres, y los profesores generalmente lo que quieren es traerlos al mundo de nosotros. Yo actuaba al revés, y así nacieron mil historias”.

Quiero ser un hada

Nunca pensó en ser escritora y todavía le cuesta trabajo tal título por la responsabilidad que le atribuye, pero las circunstancias, su celo como pedagoga, y las habilidades descubiertas, hasta entonces ocultas, dieron piso para probar. Pensando el mágico mundo de las niñas de enseñanza básica de su colegio, escribe su primer cuento: “Quiero ser un hada”.

“Quiero ser un hada cuenta la historia de una niña que quiere vivir una vida de ensueño, muy mágica, típico en la edad de la niñitas… la idea del texto es intentar hacer comprender que hay cosas súper mágicas en la vida, que no necesariamente tienen que ver con una varita, como tener una linda familia, amigos, ser alegres, creativos, jugar y todo lo que un niño posee a esa edad”.

Impacto le causó las primeras veces que visitó los colegios que adoptaron su libro, cuando las niñas le decían: ‘Es la historia de mi vida’, ‘Usted se inspiró en mi’. “Creen que uno se inspira en ellas porque es parte de la etapa, el mágico mundo de ser un hada, tener poderes, vestirse con vestidos de encajes”.

Adquiere profunda conciencia de su autoría de este libro en una visita a un colegio, cuando unas 100 niñas con el texto en la mano, después de hacerles preguntas, empezaron a corear partes textuales del libro. “Ahí me quise morir de la emoción… las niñitas corrían, me abrazaban. ‘Tía me encantó, me sentí identificada con Mameliz (protagonista)’, me decían”.

No lo permitiré

Su segundo libro, “No lo permitiré” es un esfuerzo por dar respuesta a lo que también consideró una necesidad no resuelta: escribir una historia sobre el maltrato escolar que ofreciera luces a niños, padres y profesores para enfrentar adecuadamente el problema.

“En el lugar donde trabajo se da poco bullying, pero recuerdo que de alguna manera llegó a mis oídos la historia de una adolescente que se suicidó en otro lugar por esto. Entonces empecé a leer y me di cuenta que toda la literatura infantil que existía sobre el tema tenía que ver con mostrar el fenómeno, mas no con brindarle ayuda a los niños”.

María Pía señala que el texto baja el nivel de protagonismo al maltratador, entrega el poder al niño maltratado y da líneas a los padres y a las escuelas que no saben qué hacer en estas circunstancias.

Concede que este fenómeno no es nuevo, que ha existido siempre, sin embargo, considera que los efectos de antaño se podrían considerar menos nocivos para los niños dado que las familias ofrecían una mejor contención por el hecho de tener a mamá o papá permanentemente en casa. Hoy los niños deben enfrentar muchas veces solos situaciones tan complicadas como estas u otras. “Creo mucho en eso, en la contención familiar, en los hogares amorosos. Creo que un hogar amoroso va a construir adultos seguros, capaces de ver al otro”.

A pesar de los 4 años que han transcurrido desde el lanzamiento de este libro, continúa teniendo feeback de quienes lo leen gracias a que ofrece una casilla electrónica para contactarse con la autora: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Entérate más de “No lo permitiré” Aquí 

Quítame la respiración

Su último libro es una novela de más largo aliento que pronto se incorporará al catálogo de Edebé. Se titula “Quítame la respiración” y está orientada hacia el mundo adolescente, con temáticas propias de esta etapa que aluden a situaciones complejas de la vida actual, como son  las relaciones familiares marcadas por la dureza, la frustración; la homosexualidad, la ausencia de alguno de los padres, el embarazo adolescente, la pérdida de un ser amado, etc.

Para María Pía en el oficio de las letras no existe la inspiración, considera más bien que es un trabajo que tiene días más o menos fluidos y que requiere una dedicación permanente. Cada vez que se sienta a escribir debe, sí, encarnar los personajes para darles forma y para contar la historia de manera tal que refleje lo más profundo de su ser persona y autora.

Fuente: Edebé Noticias

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