Danièle Ball: Motivar desde niños el gusto por la lectura para transformar la realidad

14 Mayo, 2013

Hasta principios de la década del 90, Danièle Ball ocupaba un cargo de alta responsabilidad en una de las compañías de seguro más importantes del mundo. Su centro de operaciones estaba en París, aunque se movía por varios países del continente. Buscando la Araucaria llega a Chile junto a sus hijas Jordana y Lydwina en 2002. El plazo para regresar a Francia era de dos años, sin embargo, les ha sido imposible volver, se han arraigado. Hoy Danièle es una de las autoras de Edebé Chile con mayor fuerza de venta en literatura infantil. 

Danièle es oriunda de Haguenau, localidad francesa de Alsacia, en el límite con Alemania. Algunos números de su vida llaman la atención: Habla 5 idiomas; desde hace 25 años decidió que su hogar no tendría televisión. Ha traducido al francés cerca de 250 libros, la mayoría en literatura infantil, pero también muchas obras para adultos. A pesar de iniciar una carrera como escritora ya en la adultez, ha escrito 25 libros para editoriales de diversos países como Francia, Bélgica, Suiza y Chile. Decidió recorrer nuestro país de punta a cabo durante 2 años, ocasión en la que entró en contacto con bosques milenarios y pueblos originarios, realidades que Francia no tiene. Lleva más de 10, ya radicada.

La raíz más profunda de su decisión de radicarse en nuestro país podría atribuirse a lo vivido en sus primeros 7 años de vida: crecer con su abuelo materno Louis Wassong, un amante de la literatura y de la naturaleza, especialmente de las plantas, que se esforzó por transmitirle sus conocimientos antes de su muerte. “Me siento un poco como la prolongación de su vida, porque me ha formateado sicológicamente, en mis gustos, en mi manera maravillada de ver el mundo; todo me maravilla, por eso me sale fácil escribir. Un pequeño detalle me llama mucho la atención”.

Ser escritora y dedicarse al mundo de la botánica fue un sueño que abrazó desde niña, sin embargo, cuando concluyó sus estudios secundarios, obedeció a sus padres en la idea de seguir una profesión distinta. Estudió Comercio Internacional en una Universidad de Estrasburgo.

Se desempeñó como representante con plenos poderes de la Compañía de Seguros AXA, convirtiéndose en la más joven trabajadora de Francia en llegar a ese cargo. Habiendo alcanzado tal cima en el ámbito laboral, en 1993 toma una decisión que marca un punto de inflexión en su vida: decide dejar su trabajo para dedicar más tiempo a sus hijas, opción que gatilló nuevos rumbos y, a la postre, una nueva vida. En adelante comienza a fraguarse la historia que la trajo a Chile.

El manejo de cuatro idiomas hasta ese minuto (Alsaciano, Francés, Alemán e Inglés. Al llegar a Chile se sumaría el Español) le permitió trabajar como traductora para compañías, medios y particulares, de modo independiente. La experiencia de traducir al francés más de 200 libros de literatura infantil, le permitió aprender cómo se construyen este tipo de textos. Además trabajó para una editorial en la elección de manuscritos, títulos e ilustraciones. Paralelamente se hizo parte de los equipos que realizaban análisis de ventas y que definían la edad recomendada para cada título. Incluso visitó colegios en Francia para lograr intercambio con profesores y estudiantes respecto de sus gustos y afinidades literarias.

Al mismo tiempo realizó estudios en medicina natural y botánica. Empezó a trabajar como periodista freelance para algunos medios franceses, hablando de plantas, de salud y estética natural. Trabajó para grandes empresas de cosmética francesas, creando conceptos basados en productos naturales. En medio de todo esto y con el deseo intacto de ser escritora, escribe en 1998 su primer libro: Ginkgo Biloba, cuento que, de modo poético, narra la historia de un árbol milenario. Llevó el texto a la Feria del Libro en París y al día siguiente fue contactada por una editorial para publicarlo. Decide entonces trabajar en una colección de textos sobre árboles y plantas milenarias, para lo cual elabora una lista de aquellos que le parecían extraordinarios. De este modo llega a la Araucaria araucana y se conecta con Chile en 2002.

No logramos irnos

Unos meses antes de su viaje a Chile se divorcia, situación que un primer momento vivió mal, pero que, posteriormente, la motivó a algo nuevo: “Me dije, en vez de jugar el papel de la víctima, me puedo reinventar, me voy a atrever y me voy con las dos chicas (a Chile), que en esa época tenían 9 y 12 años, sin conocer a nadie, sin hablar español… El primer año recorrimos todo Chile y mis hijas estudiaban a distancia. Tenía planificado más o menos dos años para después devolvernos, y aquí estamos, y no nos vamos a devolver porque hicimos muchas amistades, nos arraigamos en Chile”.

Danièle explica que el cariño de la gente es una de las motivaciones más importantes para quedarse. “El chileno es mucho más cariñoso que los europeos. Un europeo es muy frío, distante, pero por educación, no necesariamente por corazón. A mí me gusta que la gente aquí te abraza, te habla con mucho cariño. Es una cosa a la cual me acostumbré”.

Una segunda gran motivación –explica Danièle- ha sido el clima. “En París, con mucha suerte, tienes dos meses de verano, pero con mucha suerte. Aquí son seis meses de verano. El invierno en Chile es un otoño en París. Vivir en un clima tan fantástico también para mí es un lujo. Yo creo que me deprimiría si volviera a vivir en una zona donde el cielo está gris, llueve, tienes 20 bajo cero durante meses, metros de nieve. Y  también la naturaleza de Chile me interesa muchísimo. La Araucaria fue el inicio”.

Títulos con Edebé

De los 25 libros publicados por Danièle en diferentes países, cuatro forman parte del catálogo de Edebé Chile: “Hermanito Lobo”, “Los cuentos de Danièle”, “Para que no me olvides” y “Yatiri y el hada de las brumas”, textos que evidencian sus afinidades y propias experiencias vitales.

Refiriéndose a las motivaciones de “Para que no me olvides”, texto que habla del Alzheimer, Danièle comenta: “Los temas vinculados con las personas de edad me llaman mucho la atención… La relación con los ancianos es algo fundador en una sociedad. El Alzheimer es una enfermedad que aumenta porque vivimos más tiempo. Muchas veces vi niños que no entienden y nadie les explica lo que pasa. Ellos necesitan entender porque sienten todo, o lo presienten, y de alguna manera, si no explicas, le causas un sufrimiento mayor”.

Escribir estimulada por la música

Para escribir un libro Danièle utiliza una estrategia personal que no ha cambiado y que ocupa desde su infancia, cuando escribía historias para sus hermanos: “Pienso en un tema y elijo una música que me refleje este tipo de temática… Pongo esta música súper fuerte y, no sé cómo explicarte, de pronto veo la historia, como si fuera una película proyectada en el muro. Creo que la música libera las inhibiciones en mi cerebro. Una vez que la historia se ha auto dibujado en mi mente, tienes el esqueleto, después tienes que trabajar muchísimo el texto. Cada libro que he escrito ha sido escrito así”.

Apaguen la tele

Cuando vivía en París y antes de que sus hijas nacieran, Danièle tomó otra importante decisión que le ha dado importantes beneficios: Su hogar no tendría televisión. “Me di cuenta que cada noche miraba las noticias y después cualquier cosa que salía. Tenía una sensación de insatisfacción, que mi tiempo es demasiado valioso para perderlo con cosas que no valen la pena… El acceso a la información lo tienes, tienes los periódicos, Internet. Cada día veo las noticas en Francia, Alemania y en Chile. Seguramente estoy mejor informada que la gente que mira el noticiario en la tele donde te hablan de un perro que ha sido atropellado y de un vecino que ha matado a otro. No tienes base de comparación para saber lo que te cuentan”. 

Para Danièle, el gusto por la lectura también tiene que ver con cuánto se consuma medios como la TV. “Si das a un niño el gusto por leer, mirará menos tele y creo que el gusto de leer empieza de niño. Conozco muy poca gente que me diga: empecé a leer a los 30 años y me gustó. Por eso las editoriales como Edebé tienen un papel muy importante, porque si logran dar a los niños el placer de leer, va a cambiar todo el país. Leer cambia tu nivel de cultura, tu tolerancia, abre tu mente, te pone más creativo, mejora tu manera de expresarte, estructura tu pensamiento, etc. Es fundamental. En Francia incentivar a los niños a leer es una cosa increíblemente fuerte. Empiezan en el kínder. En Chile he visto mejorar en los 10 últimos años, es mi sensación. Creo que en las escuelas hay que hacer enormes esfuerzos en esto”.

Actualmente Danièle dedica gran parte de su tiempo al trabajo de traducción. Además dicta conferencias sobre árboles milenarios y sobre el modo de comunicación de los árboles. En su faceta como profesional del comercio internacional, también dirige una empresa que provee insumos de alta tecnología francesa a instituciones en Chile. Sus actividades son múltiples, sin embargo, sus planes a mediano plazo son dedicarse de forma permanente a la producción literaria, tanto infantil como también de plantas y árboles en Chile. Sus anhelos más profundos que abrazó de la mano de Louis, su abuelo, en su infancia, los seguirá desarrollando con múltiples actividades, pero no en Francia, sino que en Chile, tierra que ha asumido como segunda patria y que la ha maravillado por su naturaleza.

Fuente: Edebé Noticias

Novedades